Tienes una web, o estás a punto de tenerla, y siempre aparece la misma duda: ¿qué tiene que haber dentro para que la gente te escriba? En diseño de páginas web no gana la que tiene más efectos, gana la que responde rápido a lo que el visitante se está preguntando. Aquí te contamos, sección por sección, qué poner y por qué. Sin jerga y con ejemplos que puedes copiar hoy mismo.
Antes de decidir secciones, ten claro a quién le hablas
Una web no se llena de apartados porque sí. Se llena de respuestas. Y para dar respuestas hay que saber quién pregunta.
Coge papel y contesta tres cosas:
- Quién te compra. No vale «todo el mundo». ¿Particulares? ¿Otras empresas? ¿Gente de tu ciudad o de toda España?
- Qué le preocupa antes de decidir. El precio, el plazo, si eres de fiar, si atiendes en su zona.
- Qué quieres que haga. ¿Que te llame? ¿Que rellene un formulario? ¿Que te escriba por WhatsApp? ¿Que compre en tu tienda online?
Con esas tres respuestas, las secciones salen solas. Cada preocupación se convierte en un bloque de la web, y la acción que quieres se repite a lo largo de toda la página.
La portada: que en cinco segundos se entienda qué haces
La portada no es un escaparate bonito, es un filtro. Si alguien entra y no entiende a qué te dedicas, se va. Por eso los primeros bloques mandan.
Lo que no puede faltar arriba del todo:
- Una frase clara con lo que haces y para quién. «Reformas integrales de pisos en toda la provincia» se entiende. «Transformamos espacios, creamos emociones» no.
- Una segunda línea con el detalle práctico: zona de trabajo, forma de trabajar, qué incluye.
- Un botón visible con la acción principal: pedir presupuesto, llamar, escribir.
- Una imagen real de tu trabajo, tu local o tu equipo. Mejor una foto tuya normal que un banco de imágenes con gente sonriendo en una oficina que no es la tuya.
Y debajo, un resumen de todo lo demás: tus servicios en bloques cortos, una pincelada de quién eres, opiniones y contacto. La portada es el índice del resto de la web.
Servicios: una página por cada cosa que vendes
Este es el error más repetido. Meter los seis servicios en una sola página con un párrafo cada uno. Así nadie encuentra nada y en buscadores compites contigo mismo.
Lo que funciona: una página propia por servicio importante, escrita con las palabras que usa tu cliente, no las tuyas del gremio.
Qué poner dentro de cada servicio
- En qué consiste, explicado como se lo contarías a un amigo.
- Para quién es y para quién no. Descartar clientes que no encajan te ahorra horas.
- Qué incluye, en lista. Las listas se leen; los párrafos densos, no.
- Cómo es el proceso, en pasos numerados. Quita miedos porque el cliente ya sabe qué va a pasar.
- Precio o referencia de precio. Si no puedes dar una cifra cerrada, explica de qué depende y ofrece presupuesto.
- Un botón de contacto al final. Siempre.
Si quieres ver cómo montamos nosotros estas páginas y qué entra en cada una, echa un vistazo a cómo será tu web paso a paso.
Las secciones que dan confianza: quién eres y qué dicen de ti
Nadie contrata a un desconocido. Antes de escribirte, tu visitante quiere comprobar que detrás hay alguien real.
- Sobre nosotros. No cuentes tu biografía completa. Cuenta por qué empezaste, cómo trabajas y qué te diferencia. Con foto.
- Opiniones de clientes. Reales, con nombre y, si puede ser, enlazadas a tu Perfil de Empresa de Google.
- Trabajos hechos. Un portfolio, casos o simplemente un antes y después. En servicios visuales vale más que cualquier texto.
- Datos de empresa visibles. Teléfono, correo, zona de trabajo y, si tienes local, la dirección.
Si acabas de emprender y aún no tienes opiniones, no las inventes. Enseña el proceso, explica qué pasa si algo no sale bien y muestra la cara. Eso también genera confianza.
Contacto y el orden que funciona en el diseño de páginas web
La página de contacto no es un trámite, es donde se decide todo. Póntelo fácil a quien ya está convencido:
- Formulario corto. Nombre, forma de contacto y qué necesita. Cada campo de más es gente que abandona.
- Teléfono y WhatsApp en un enlace en el que se pueda pulsar desde el móvil.
- Horario de atención y en cuánto sueles responder, si puedes comprometerte a algo.
- Zona de trabajo, para que nadie dude de si le atiendes.
Y el orden general de una web pensada para captar clientes suele ser este:
- Portada que explica qué haces y a quién.
- Una página por servicio, con su precio o su presupuesto.
- Sobre nosotros y opiniones, para la confianza.
- Trabajos o casos, si tu sector entra por los ojos.
- Contacto, con la puerta abierta desde cualquier página.
Con eso ya tienes una web completa. Lo demás se añade cuando haga falta.
Las secciones de apoyo que no se ven, pero suman
Son las que casi nadie pide y luego todo el mundo agradece:
- Preguntas frecuentes. Recoge las dudas que te repiten por teléfono. Cada respuesta es una objeción menos.
- Blog. Artículos que resuelven dudas reales de tu cliente. Es una forma de que te encuentren buscando en Google sin depender solo de anuncios.
- Páginas legales. Aviso legal, privacidad, cookies y, si vendes, condiciones de compra. Los textos dependen de la normativa vigente y de tu caso concreto, así que no copies los de otra web: consúltalo con quien te lleve la web o con un profesional.
- Página de gracias. Después de enviar el formulario, di qué pasa ahora. Tranquiliza y te permite medir cuánta gente te escribe.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas necesito para empezar?
Con portada, servicios, sobre nosotros, contacto y las legales ya tienes una web completa. Es mejor empezar con pocas páginas bien hechas y ampliar después que publicar veinte a medias.
¿Y si vendo productos en vez de servicios?
Cambian las piezas, no la idea. La portada explica qué vendes, las fichas de producto sustituyen a las páginas de servicio, y ganan peso los envíos, las devoluciones y las formas de pago. Una tienda online necesita además esas condiciones bien explicadas.
¿Con tener estas secciones saldré el primero en Google?
No. Nadie puede garantizarte una posición. Lo que sí hace una web bien estructurada es ponértelo fácil: contenido claro por temas, páginas rápidas y un Perfil de Empresa de Google cuidado. A partir de ahí, es trabajo constante.
¿Lo montamos juntos?
Si has leído hasta aquí y te has dado cuenta de que a tu web le faltan la mitad de estas secciones, no pasa nada: se arregla. En Crescita nos encargamos de todo, desde los textos hasta la puesta en marcha, para que tú sigas a lo tuyo.
Cuéntanos qué necesitas y te decimos cómo lo haríamos, con las condiciones y el precio por delante. Escríbenos y pide tu consultoría gratuita: te contamos qué secciones necesita tu negocio, sin compromiso.