Cuando decides digitalizar tu negocio, aparece siempre la misma duda: ¿contrato una agencia de diseño web, busco un freelance o me monto la web yo con un creador de páginas? Las tres opciones funcionan. Ninguna es mejor en abstracto. Lo que cambia es cuánto tiempo pones tú, cuánto control quieres y qué pasa el día que algo se rompe. En este artículo te explicamos, sin jerga rara, qué encaja mejor según tu momento. Y al final tendrás un método sencillo para decidir. Si prefieres que lo hablemos directamente, puedes pedir tu consultoría gratuita y te orientamos sin compromiso.

Antes de elegir: ¿qué tiene que hacer tu web?

La decisión no empieza por el presupuesto. Empieza por el trabajo que le vas a pedir a tu presencia online. No es lo mismo una web que enseña quién eres que una tienda online que cobra pagos todos los días.

Responde a esto antes de pedir un solo presupuesto:

Con esas cinco respuestas, la comparación deja de ser abstracta. Ya sabes qué estás comprando.

Hacerla tú con un creador de páginas

Los creadores de páginas te dejan montar una web arrastrando bloques. Eliges una plantilla, cambias textos y fotos, y publicas. Para empezar a validar una idea, puede ser suficiente.

A favor:

En contra:

Es una buena opción si estás probando una idea, tienes tiempo y te gusta trastear. Es una mala opción si tu web tiene que traerte clientes ya y tú vives de atender el negocio.

Contratar a un freelance

Un profesional por su cuenta te hace la web a medida y hablas siempre con la misma persona. Es una opción muy razonable, sobre todo si el proyecto es concreto y tienes claro lo que quieres.

A favor:

En contra:

Antes de cerrar, pregunta siempre dos cosas: qué pasa con el mantenimiento web cuando entregue el proyecto, y a nombre de quién quedan el dominio y el alojamiento. Deben ser tuyos.

Contratar una agencia de diseño web

Con una agencia de diseño web delegas el proceso entero. No solo el diseño: también los textos, la configuración técnica, el Perfil de Empresa de Google y el mantenimiento posterior. Tú decides y validas; el trabajo lo hacemos nosotros.

A favor:

En contra:

En Crescita trabajamos así, a tu medida y sin permanencia: hablamos contigo, entendemos el negocio y nos encargamos de todo hasta publicarla.

Cómo decidir en 5 pasos

  1. Pon por escrito el objetivo. Una frase: «quiero recibir llamadas de clientes de mi zona» o «quiero vender mis productos online».
  2. Calcula tu tiempo real. Si no tienes varias horas libres a la semana durante un mes, descarta hacerla tú.
  3. Pide dos o tres propuestas y compara lo mismo: qué incluye, quién escribe los textos, qué pasa después de publicar y a nombre de quién queda todo.
  4. Mira trabajos anteriores en el móvil. Ahí es donde te van a ver la mayoría de tus clientes.
  5. Pregunta por el después. Actualizaciones, copias de seguridad, cambios pequeños. Una web sin mantenimiento envejece rápido.

Si al llegar al paso 3 te bloqueas, escríbenos. Te ayudamos a comparar aunque al final elijas otra cosa.

Señales de que te has equivocado de opción

Cambiar de rumbo no es fracasar. Muchos negocios empiezan con un creador de páginas y dan el salto cuando la web se les queda pequeña. Es normal y es sano.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta cada opción?

Depende del tipo de web, de si vendes online y de cuánto trabajo hay detrás. Los precios cambian según el proyecto, así que lo honesto es verlo caso por caso. Cuéntanos qué necesitas y te damos una cifra cerrada, sin compromiso.

¿Puedo empezar yo y pasarlo luego a una agencia?

Sí, y pasa a menudo. Guarda siempre los accesos al dominio y al alojamiento a tu nombre: con eso, la mudanza es mucho más sencilla. A veces se aprovecha lo hecho y otras compensa rehacerla, pero eso se valora mirando tu web concreta.

¿En cuánto tiempo puedo tener la web lista?

Depende de una cosa por encima de todo: de la rapidez con la que nos pases textos, fotos y logotipo. Con el material preparado, el proceso avanza en pocos días. Sin material, cualquier plazo que te den es humo.

¿Hablamos?

No hace falta que lo tengas todo decidido. Cuéntanos qué vendes y a quién, y te decimos con sinceridad qué opción te conviene, aunque no seamos nosotros. Escríbenos desde nuestra página de contacto y damos el primer paso juntos. Sin compromiso y sin complicaciones.