Te has decidido a dar el salto y lo primero que quieres saber es cuándo estará lista. Es una pregunta habitual cuando pides presupuesto de diseño de páginas web, y la respuesta honesta es que no depende solo de nosotros. Depende del tipo de web, de lo que quieras contar y, sobre todo, de lo rápido que nos llegue el material: textos, fotos y accesos. Aquí te explicamos el proceso completo, paso a paso, para que sepas qué ocurre en cada momento y qué está en tu mano para tener tu web profesional cuanto antes, sin complicaciones.
¿De qué depende el plazo de tu web?
No existe un número que valga para todos los proyectos. Darte una cifra cerrada sin conocer tu caso sería vendértelo bonito y luego incumplirlo. Estos son los factores que de verdad mueven la fecha:
- El tamaño de la web. No es lo mismo una web de presentación con pocas secciones que una tienda online con catálogo, formas de pago y envíos.
- Si el contenido está listo. Textos, logotipo y fotos preparados aceleran muchísimo. Si hay que crearlos desde cero, el proyecto se alarga.
- El dominio y el alojamiento. Si ya los tienes, empezamos antes. Si hay que contratarlos o traerlos de otro proveedor, hay un trámite por medio.
- Las funciones especiales. Reservas, área de clientes, varios idiomas o pasarelas de pago suman trabajo y pruebas.
- Las rondas de revisión. Un proyecto con los cambios agrupados y claros avanza mucho más rápido que uno con correcciones a goteo.
- Tu sector. Hay actividades con requisitos propios de información al cliente; conviene revisarlos antes de publicar.
En la práctica, una web sencilla con el contenido preparado puede estar en pocos días. Una tienda con muchos productos lleva más tiempo. Lo concreto te lo decimos en la consultoría gratuita, cuando vemos tu caso y te damos una fecha para el tuyo, no para «una web media».
Los pasos del diseño de páginas web, uno a uno
Este es el camino que recorremos contigo. Nos encargamos de todo lo técnico; tú solo decides y revisas.
- Consultoría gratuita. Hablamos de tu negocio, de a quién te diriges y de qué quieres conseguir con la web: que te llamen, que te escriban por WhatsApp, que te compren o que te encuentren. Sin compromiso.
- Propuesta y luz verde. Te decimos qué incluye, qué no y cuándo estaría. Aquí se cierra el plan de trabajo para que no haya sorpresas después.
- Dominio y alojamiento. Se elige el nombre, se contrata el servidor y se prepara el certificado de seguridad. Si ya tienes dominio, lo apuntamos nosotros.
- Estructura y contenidos. Definimos qué páginas va a tener y en qué orden aparece la información. Es un paso clave: cuando todo está bien ordenado, quien entra encuentra rápido lo que busca.
- Diseño y montaje. Montamos el diseño con tus colores, tu logotipo y tus fotos, pensado desde el principio para que se vea bien en el móvil.
- Revisión contigo. Te la enseñamos antes de publicarla. Nos dices qué cambiar y lo ajustamos. Aquí es cuando la web pasa de «bonita» a estar a tu medida.
- Pruebas antes de publicar. Comprobamos que los formularios llegan a tu correo, que los enlaces funcionan, que carga rápido y que se ve bien en móvil, tablet y ordenador.
- Publicación y puesta en marcha. La web sale online, se enlaza con tu Perfil de Empresa de Google y se deja preparada para que puedas medir las visitas.
Si quieres ver con más detalle cómo trabajamos cada fase, lo tienes explicado en la página donde contamos cómo será tu web.
¿Qué necesitamos de ti para ir rápido?
La parte técnica es nuestra. La parte que solo tú puedes dar es esta, y es la que suele marcar la diferencia entre una web en pocos días y una web parada semanas:
- El logotipo, si lo tienes, y los colores de tu marca.
- Fotos reales de tu negocio, tu equipo o tus trabajos. Transmiten mucho mejor cómo trabajas que una imagen de banco.
- Una lista de tus servicios o productos, aunque sea en un mensaje de WhatsApp sin pulir. Ya lo redactamos nosotros.
- Tus datos de contacto y horarios, tal y como quieres que aparezcan.
- Los accesos al dominio, si ya lo tenías contratado.
- Una persona que decida. Si los cambios tienen que pasar por tres opiniones distintas, el proyecto se frena.
Un consejo práctico: junta los cambios de cada revisión en un solo mensaje. Es mucho más ágil que mandarlos de uno en uno según se te van ocurriendo.
Qué pasa cuando la web ya está publicada
Publicar no es la meta, es la salida. Una web es algo vivo y necesita atención para no quedarse atrás:
- Mantenimiento web. Actualizaciones, copias de seguridad y vigilancia para que no se caiga ni se quede vulnerable.
- Tu ficha de Google. El Perfil de Empresa de Google es la ficha que aparece cuando alguien busca tu negocio en Google o en Maps. Tenerla completa y enlazada con la web ayuda.
- Contenido nuevo. Resolver dudas reales de tus clientes en el blog, como este artículo, es una forma de ir ganando presencia online con el tiempo.
- Medir. Mirar cuánta gente entra y por dónde se va te dice qué tocar en la web. Sin datos, todo son opiniones.
Ojo con un detalle: los textos legales (aviso legal, privacidad, cookies y, si vendes, condiciones de compra) dependen de tu actividad y de la normativa vigente en cada momento. No es algo para copiar de otra web. Coméntanoslo y te decimos qué necesita tu caso concreto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tenerla antes si tengo prisa?
Muchas veces sí, sobre todo si la web es sencilla y traes el contenido preparado. Cuéntanos tu fecha límite en la consultoría gratuita y te decimos de forma clara si es posible o no. Preferimos decirte que no llegamos antes que prometerte una fecha y fallar.
¿Y si no tengo textos ni fotos?
No pasa nada, es lo más habitual cuando estás empezando a digitalizar tu negocio. Nos lo cuentas por teléfono o por escrito, con tus palabras, y nosotros lo convertimos en los textos de la web. Para las imágenes, unas cuantas fotos hechas con el móvil con buena luz suelen funcionar muy bien.
¿Puedo cambiar cosas cuando ya esté publicada?
Sí. Una web no se queda congelada: cambian los precios, los servicios o el horario. Puedes pedirnos los cambios o gestionarlos tú, según cómo lo montemos. Te explicamos las dos opciones antes de empezar para que elijas la que mejor te encaje, sin permanencia.
Empecemos por lo fácil: cuéntanos tu caso
La forma más rápida de saber cuánto tardará tu web es dejar de estimarla en abstracto y mirar tu proyecto concreto. Escríbenos y hablamos: te decimos qué pasos hacen falta en tu caso, qué necesitamos de ti y para cuándo podrías tenerla, sin compromiso y sin permanencia. Pide tu consultoría gratuita desde nuestra página de contacto y damos el primer paso para impulsar tu negocio. En Crescita nos encargamos de todo lo demás.